14 de febrero de 2012
La diputada de Nueva Canarias urge a la toma de medidas para modernizar y reestructurar la Formación Profesional orientándola hacia los nuevos yacimientos de empleo y sectores emergentes
Carmen Hernández, diputada de Nueva Canarias (NC) en el Parlamento autonómico, señaló hoy en el pleno de la Cámara que la educación y la formación “son la mejor política social y económica” porque fomenta la inserción social y laboral y tiene un elevado impacto económico, en consecuencia, debe situarse como un eje prioritario del Gobierno de Canarias.
La diputada de Nueva Canarias recordó que la no posesión de una titulación profesional “es un serio obstáculo para encontrar empleo” y puso como ejemplo las elevadas tasas de desempleados sin cualificación. Además apuntó que la unión Europea insiste en que para mantener los niveles de desarrollo económico y social es necesario que su ciudadanía esté formada, hasta el punto de que prevé que el 85% de los empleos serán ocupados por personas con cualificación.
En este sentido, Carmen Hernández destacó el papel de la Formación Profesional como un “elemento clave” para el crecimiento y el empleo en una economía basada en el conocimiento. No obstante indicó que precisa de una modernización, de una reestructuración que le “de un carácter más innovador, más dinámico, que mire al presente, pero sobre todo hacia el futuro, hacia la innovación y hacia el crecimiento inteligente”.
La Formación Profesional en Canarias debe orientarse a incrementar los niveles de empleabilidad de los jóvenes y de la población adulta desempleada, que debe contribuir al crecimiento económico, a la demanda del mercado de mano de obra cualificada, y también a los nuevos yacimientos de empleo y sectores emergentes. Así como a las expectativas personales, a la vocación de los alumnos.
Carmen Hernández instó al vicepresidente y consejero de Educación a tomar medidas urgentes, ofertar más ciclos de formación profesional, impulsar la puesta en marcha de los centros de formación profesional integrados y en conclusión, “elevar la competitividad profesional, avanzar en la agenda de las nuevas cualificaciones y potenciar la autonomia de las personas mediante el desarrollo de capacidades a lo largo de su vida.