Nueva Canarias

Día Nacional de Canarias

domingo, 21 de mayo de 2006

Román Rodríguez

Román Rodríguez

Consideramos que el debate sobre la reforma del Estatuto de Autonomía ha estado prácticamente secuestrado, sin que sus contenidos y su filosofía hayan trascendido al conjunto de la sociedad

Canarias conmemora el 30 de Mayo su fiesta nacional, coincidiendo con la fecha en que se constituyó nuestro primer Parlamento, hace ahora veintitrés años. Y lo hace, como en otras ocasiones, con la celebración de multitud de actos, dentro y fuera de las Islas, en los que se rinde homenaje a nuestro paisaje, a nuestra cultura, a nuestras tradiciones en los más diversos ámbitos o a nuestros deportes autóctonos. Es decir, un reconocimiento colectivo al rico legado de los hombres y de las mujeres que durante siglos se esforzaron por sacar adelante este archipiélago atlántico, superando numerosas adversidades.

Un legado que, por efecto de la creciente globalización y por nuestros propios errores, se encuentra en peligro de extinción. Ocurre con el territorio, fruto de un crecimiento poco armónico y sometido a una enorme presión constructiva y demográfica; y que hemos de preservar para entregarlo en las mejores condiciones, como es nuestro deber, a las futuras generaciones de canarios. Ocurre, también, con numerosas muestras de nuestra identidad, acorraladas por el impacto mediático de manifestaciones universales mucho más poderosas.

Por ello, debemos hacer desde las instituciones y desde el conjunto de la sociedad, un denodado esfuerzo para evitar, por poner un ejemplo, que elementos tan canarios como nuestra lucha desaparezcan. Es un acervo nuestro, pero al mismo tiempo lo es de la Humanidad. Igual sucede con el conjunto de nuestro patrimonio natural y cultural, que no podemos en modo alguno dilapidar.

Coincide, además, este Día de Canarias de 2006 con las modificaciones que se están produciendo en el mapa autonómico español y que apuntan hacia una España más plural, más respetuosa con sus realidades nacionales. Se ha generado una oportunidad única para seguir profundizando en el autogobierno, que tanto ha tenido que ver con nuestro crecimiento y consolidación como pueblo con capacidad de decisión propia y, asimismo, con la superación de nuestro secular retraso y nuestra entrada en las sociedades modernas y desarrolladas.

En nuestro caso, consideramos que el debate sobre la reforma del Estatuto de Autonomía ha estado prácticamente secuestrado, sin que sus contenidos y su filosofía hayan trascendido al conjunto de la sociedad. A ello se suma el lamentable espectáculo de estas últimas semanas, con el mediático cruce de acusaciones entre los principales partidos: ATI-CC, PP y PSC-PSOE; los mismos, por cierto, que fraguaron y dieron el visto bueno al actual texto, y que hoy lo cuestionan por una u otra razón, poniendo por delante sus intereses estratégicos frente a lo que debía ser más relevante: conseguir el incremento efectivo del autogobierno.

En nuestra opinión, estamos desaprovechando una oportunidad histórica para profundizar en el autogobierno, establecer nítidos elementos que contribuyan a un justo equilibrio institucional –que no dejó ni mucho menos resuelto el actual Estatuto- y proteger nuestro Régimen Económico y Fiscal (REF).

Junto a ello, desde Nueva Canarias consideramos determinante la apuesta decidida por un modelo de desarrollo sostenible, con futuro. Aquel que combine creación de riqueza y empleo con protección del medio natural. Que, de manera inteligente, convierta al turismo, nuestro principal motor económico, en un aliado de la sostenibilidad. Hemos dado pasos importantes en esa dirección, como la aprobación de las directrices de ordenación general y del turismo, pero hay que profundizar y desarrollar su articulado –superando la parálisis impuesta por el actual Gobierno de Canarias- si queremos aumentar nuestra calidad de vida y garantizar que estas Islas sean mañana, como hoy, un lugar adecuado para la convivencia.

Román Rodríguez, es presidente de Nueva Canarias.