Aspiramos a una Canarias cada día más unida, justa y solidaria. Donde las administraciones públicas sean capaces de dar las adecuadas respuestas a las demandas de los ciudadanos y las ciudadanas, independientemente del territorio en que habiten.
Para ello hay que desterrar los comportamientos insularistas radicales, de hegemonismo, que hemos soportado durante esta legislatura y que tienen en ATI-CC a su principal responsable.
Es preciso avanzar en el equilibrio institucional, extendiendo la presencia del Parlamento al conjunto de las Islas. Y en la adecuada aplicación de la ley de sedes, lo que permitirá que la administración responda mejor a los intereses de la ciudadanía, eliminando al tiempo las desconfianzas que generan los actuales desequilibrios.