Nuestra condición de región ultraperiférica, alejada de Europa, constituye un handicap para el funcionamiento de nuestras empresas. Por eso es importante el contar con una fiscalidad diferenciada que nos ponga en igualdad de condiciones que en el territorio continental: nuestro Régimen Económico y Fiscal (REF), que tiene en la Reserva de Inversiones para Canarias (RIC) uno de sus elementos más relevantes. La RIC ha permitido un importantísimo proceso inversor y de autofinanciación de las empresas canarias, lo que ha favorecido las tasas de crecimiento económico de Canarias desde 1993.
En ese sentido, desde Nueva Canarias respaldamos la continuidad de los incentivos fiscales del REF, pero proponemos eliminar los elementos más perversos; defendiendo que sólo se pueda destinar la Reserva de Inversiones para Canarias (RIC) a compra de suelo destinado a promoción de vivienda pública o para suelo industrial; y que no se pueda hacer en la adquisición de inmuebles para arrendamiento.
Asimismo, planteamos que se pueda usar la materialización de la RIC para los costes laborales de nuevo empleo, para elementos de mejora en la competitividad (I+D+I), y para aplicar de manera más ventajosa para las pymes. En igual medida consideramos esencial la apuesta por la renovación de la planta turística obsoleta a través de la RIC.